¡Llueve! Solución…Botas de goma.

agosto 13, 2011 / por / 0 Comment

Copyright Bárbara de Cárdenas

Hoy donde me encuentro llueve muchísimo, ya ni siquiera me sirven mis Converse rojas… Entonces me he acordado de que tenía estas botas negras de goma de hace mil años así que las he recuperado.

En realidad son unas botas de goma de montar, que venían muy bien para limpiar al caballo a manguerazos y meterse en la cuadrita, llenarse de paja, agua y lo que no es agua, ya sabéis, para eso me las compró mi madre cuando tenía quince años… Pero he decidido que tambien me las voy a llevar a Madrid, ahora que ya se me ha quitado un poco la manía que he tenido desde pequeña a las botas de agua -katiuskas las llamábamos. Mi madre me obligaba a ponérmelas cuando llovía y las detestaba porque se me resbalaba el calcetín hasta abajo -hasta niveles irrecuperables- y porque siempre he creído que en invierno dan frío y en verano calor.

Estas al contrario que las katiuskas no tienen la pura goma por dentro sino que llevan un revestimiento y ahora me alegro de tenerlas, además son facilísimas de cuidar: al grifo, unas gotitas de Fairy y ¡listas!.

Yo las combino con un chaleco Husky o un chubasquero amarillo con las vueltas azul marino de los de toda la vida.

Estas son de la marca francesa AIGLE -también indestructibles- y las puedes comprar en cualquier tienda de hípica, en Madrid seguro tienen artículos de Aigle en El Corte Inglés y en La Armería Española (Monte Esquinza 5, Madrid) o si no, en cualquiera de los puntos de venta de AIGLE en España.


Sobre el autor

Apasionada por el arte, la fotografía, la moda y la comunicación. Blogger.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
Dejar comentario

Gracias por tu comentario