Lo que pasa por dejarse engatusar con una ramita de romero

octubre 23, 2014 / por / 2 Comments
ANÁLISIS
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Buenos días

Realmente la foto del calzado de hoy tiene historia. Y os la voy a resumir para que si hay alguna incauta entre vosotras no caigáis en lo mismo.

Foto Copyright Bárbara de Cárdenas

Hace unos días iba yo por una calle céntrica de Madrid donde hay muchas oficinas. La dueña de los zapatos de la foto trabajaba en una de ellas. Era una muy joven abogada y se dirigía a hacer una gestión. Iba perfectamente vestida y calzada para ir al trabajo, con estas slippers negras con adornos brillantes, prácticas para la oficina y perfectas para salir por la noche en plan cómodo. El caso es que fue abordada por una gitana de esas que te regalan un ramito de romero (digo gitana porque efectivamente era una señora de raza gitana, española, que son las que tradicionalmente hacen esto del romero). El caso es que no te lo regalan, la maniobra está en que cuando la incauta lo coge (normalmente por educación y abrumada por la insistencia de quien lo ofrece) , la señora rauda le toma la mano y le dice que le va a echar la buenaventura (que le va a leer el futuro en la palma de la mano, en otras palabras) y sin posibilidad de escapatoria. Obviamente en ningún momento informa del precio del servicio. Y después de contar una perorata sin sentido le exige a la pobre víctima 5 € (¡cinco eurazos!) por haberle soltado semejante rollo.

En este caso la pobre víctima no llevaba dinero, la señora no le dejaba irse sin abonar el importe, la chica cada vez más agobiada y yo, que presencié la escena a una distancia prudente pero suficiente para oírlo todo, y como algo de leyes sé (y de sinvergüenzas también), ni corta ni perezosa le hice una señal a la chica, y haciéndome la encontradiza como si fuera amiga suya de toda  la vida la tomé del codo y haciéndole notar que le íbamos a dar esquinazo a la timadora la rescaté. ¡Y qué gusto me dio!. ¡Todo por fijarme en sus zapatos!.

A todo el público un aviso: ustedes no tienen obligación ninguna de dar ni 5 € ni nada a estas manipuladoras que se aprovechan de la ignorancia, buena educación y/o bondad de las personas. ¡No se dejen engañar!. Con toda paz devuelvan su romero y salgan con paso firme en otra dirección.

Por cierto las slippers eran de ZARA.


Sobre el autor

Apasionada por el arte, la fotografía, la moda y la comunicación. Blogger.

2 respuestas
  1. Cristina de ena

    Yo cuando las veo en la puerta del Corte Ingles no me paro. ¿Quien se cree lo de la ramita de romero?
    Los zapatos me encantan porque son para todo trote.

    oct.23.2014 a 09:23
  2. Eddie Lopez

    Me parece genial que logres contar la historia de una mujer a partir de fijarse en sus zapatos. Leeré tu blog con avidez. Las historias de este tipo me encantan.

    oct.28.2014 a 10:03
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